Escribo ésta carta sabiendo perfectamente que no la responderás ni la leerás, porque ni siquiera podrás recibirla, pero ¿Sabes quién sí lo hará? Todos aquellos que te han amado y lo seguirán haciendo.
Déjame contarte lo que ha sucedido éste último par de años, pues te has perdido demasiadas cosas, de las cuales muchas son excelentes y algunas otras, pocas, no tan buenas pero aún así debes saberlo.
Para empezar, hace dos años, un 21 de febrero del 2015, para ser exactos, nuestra vida cambió de una manera radical y nos obligó a crecer de manera abrupta pero necesaria; por otro lado fue un año que trajo consigo algunos cambios más, pues dos de tus sobrinos se convirtieron en papás de dos hermosos caballeritos y nosotros, tus hijos, comenzamos a viajar y ¿Sabes? Hemos estado en lugares maravillosos, desde un hermoso sitio en la Sierra de Puebla hasta un escenario donde tocamos frente a miles de personas, estoy segura que te sentirás orgulloso de todos. Puedo decir que fue un año lleno de emociones y altibajos, pero también un año de bendiciones.
Pero ahí no termina el asunto, ¿Recuerdas a la pequeña Dannita? Bueno, ya es una hermosa niña de cuatro años, grande, inteligente y de un carácter firme, pero sobre todo es una gran adoradora(como tú le enseñaste) y te tengo otra noticia que seguramente te alegraría ¡Dannita ya tiene un hermanito!
Seguramente te preguntas ¿Cómo? Pues déjame te digo que a nosotros también nos sorprendió pero al final la familia creció y de una forma maravillosa; es un bebé hermoso llamado Daniel (lo sé, se quebraron la cabeza como tú con Mario ja, ja, ja), tiene casi tres meses y te aseguro que él sería tu mejor amigo y viceversa, no lo conoces pero nos encargaremos de que él te conozca, te lo prometo.
Éstos últimos años la vida dio muchas vueltas, por ejemplo, quiero pensar que mi bebé sí te conoce y que se la pasan jugando y riéndose ¿Verdad? Los amo a los dos y, si de verdad está contigo, no hagan travesuras ¿Sale?
Pareciera que son pocas noticias pero son las más importantes de nuestras vidas y no podemos compartirlas contigo mejor amigo; ahora entiendo que la vida es un suspiro muy corto pues contigo lo vi, un día estabas y al siguiente ya no.
Tu ausencia duele y duele mucho, duele el saber que ya no entrarás por mi puerta para jugar conmigo, platicar, regañarme o simplemente sentarte en mi sillón a ver la televisión y me dirás ¡TE AMO MI MINI ME!
¿Te cuento un secreto? Extraño a mi mejor amigo, a mi compañero de locuras, al que me abrazaba cuando estaba triste y me hacía sonreír; sin embargo, me da paz saber que realizaste tu más grande sueño, ver a Dios cara a cara.
No me queda nada más que decir ¡GRACIAS POR TODO MEJOR AMIGO!
¡TE AMO POR SIEMPRE PAPITO BELLO!
P. D. Te veo pronto para abrazarte y besarte, mientras sigue disfrutando de Dios.
Atte. Tu Perlita de mar, tuque mini me.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario