
Después de mucho tiempo, hoy decidí volver a escribir, pero....¿Porqué escribir ahora?...bueno, pues todo empezó el viernes por la noche con unas simples preguntas: ¿PORQUE NOS CUESTA TANTO DECIR LO QUE SENTIMOS O PENSAMOS? ¿PORQUE NOS CUESTA TANTO DECIR UN SIMPLE "TE EXTRAÑO"?.....Estas preguntas se las hice a un amigo y platicando con él me daba cuenta que entre más crecemos, más difícil se nos hace decir las cosas que sentimos o pensamos; tal vez porque cuando somos niños no pensamos tanto en lo que decimos, no medimos las consecuencias o los alcances de nuestras palabras y es por eso que lo que decimos sale natural, nos expresamos con una sinceridad que a veces olvidamos al crecer.
De niños hablamos con el corazón en la mano, con sueños revoloteando a nuestro alrededor, pero al crecer, al saber lo que duele caerse y rasparse el corazón, al saber lo que es ir enterrando sueños en el camino porque los creemos imposibles o porque alguien dijo que no podríamos, es cuando un simple TE QUIERO o TE EXTRAÑO, se vuelven todo un reto.....Cuando ese momento llega, nos damos cuenta que el miedo a ser lastimados por las reacciones de los demás provoca que guardemos nuestros sentimientos y pensamientos, pero no vemos que al ir guardandolos, también perdemos momentos maravillosos, oportunidades que tal vez no se repitan y al final vemos que el tiempo no regresa, que no podemos repetir los días...
...Cuando caemos en la cuenta de lo que hemos dejado de hacer o decir y vemos que perdimos el tiempo, nos quedan solo dos opciones: Lamentarnos toda la vida y cargar siempre con ese miedo a las reacciones, al fracaso, al que dirán, miedo al cambio...ó...Levantarnos y ver que al frente hay un nuevo tiempo, oportunidades nuevas, podemos ir y retomar los sueños enterrados, tomar a Dios de la mano y escuchar su corazón....y entonces, lograr lo que nunca antes imaginamos y sentir esa libertad de expresar lo que sentimos sin el miedo al dolor, pues ahí habremos entendido que nuestra felicidad no se basa en las reacciones de otros, sino en la libertad de ser nosotros mismos.
Después de esa charla con mi amigo, tome la segunda opción...AFERRAME A LA MANO DE DIOS, AFERRARME A SUS SUEÑOS, AFERRARME A VOLAR MUY ALTO, A EXPRESAR LO QUE SIENTO SIN TEMOR... AFERRARME A SER LIBRE!!!!!!

1 comentario:
worales la piopita en accion!
jejeje escribes muy padre, de nuevo lo digo... me gustó tu escrito piopeta... estare atenta a los nuevos que pongas va?
tkm! y arriba la libertad jajaja
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